No me puedo creer que por fin haya hecho una funda para la máquina de coser... Lo de coser no es lo mío, así que entre que me da muchísima pereza y que no coso nada, la pobre máquina no hacía más que coger polvo.
Me apunté un mes a las clases de Anabel en Pompón y, gracias a ella, la pude terminar. Es más bonita de lo que se ve en la foto.
Y no os puedo contar cómo la hice porque no me enteré, ajaj, yo iba haciendo lo que ella me decía sin enterarme mucho, la verdad. Pero no importa, cuando tenga tiempo me apuntaré a clases y aprenderé a coser como Dios manda...
Espero que os haya gustado.
Besos
Nuria

No hay comentarios:
Publicar un comentario